SOS. SOS. NECESITO PERDERME UNA TEMPORADA
He estado buscando viajes, pero esta todo carísimo. y para colmo no me quedan días de vacaciones, así que mi deseo de darme el piro tendrá que esperar o ¿no?
Estoy tan desesperada que incluso he pensado mangarle a uno de mis adolescentes un porrete de esos que hago como que no veo cuando le guardo los calzoncillos en el cajón. Pero a mi edad me da un poco de miedo porque lo mismo el viaje me lleva a la Selva del Amazonas rodeada de pirañas que se coman mi plumita o anacondas que me hagan la cobra.
Tengo que pensar en otra cosa, sin duda, porque de verdad que necesito cambiar de aires. Y entonces, mientras paso por un escaparate lo veo claro, puede que haya encontrado la solución.
No es para nada lo que esperaba, pero si la vida te da limones…le pones hielos al gyn tonic.
De camino a casa voy dándole una pirivuelta a mi próxima escapadita. Tengo que reconocer que tengo alguna que otra reserva sobre mi compañero de viaje. Con la edad que tiene, podría ser mi abuelo, aunque ahora que lo pienso igual tiene algún hijo divorciado que puede dejar debajo de mi árbol. Tendré que prepararme para que me cuente las batallitas de su larga vida., por otra parte, el medio de transporte en que viajaremos no creo que tenga pasada ni la Itv, eso sí es un vehículo homologado claro y si lleva matrícula, cosa que dudo, será en números romanos.
Juraría que tiene síndrome de Diógenes porque lleva la parte de atrás del vehículo lleno de paquetes y más paquetes y eso me hace pensar que tendré que ir de mochilera porque no creo que haya sitio para mi equipaje.
Pero, por otra parte, como aventura me parece increíble. ¿os imagináis recorrer el mundo, a velocidad vertiginosa en una sola noche?
A pesar de los contras reconozco que el pro me atrae mucho, así que venga al lio, que me desvío.
Lo primero es ponerme en contacto con el y venderme bien para conseguir que me acepte como compañera de viaje.
¿Ponerme en contacto? ¿ Y dónde coño lo busco?
Hago una lista: grupo de chat del cole de mis hijos, cartas enviadas cuando mis adolescentes aún se tragaban mis cuentos, ver películas de Navidad a ver si en los créditos aparece su dirección, ahora que me acuerdo quizás la última vez que le regale algo a mi maridin lo hice por wass y aún conserve el contacto en el móvil, hablar con las compañeras del curro que tienen hijos pequeños…¡¡¡ pedazo de lista!! De repente, me siento cansada y decido irme a la cama y empezar mañana con la búsqueda.!
Tenía claro que no sería tarea fácil, pero creo que va a ser imposible, menuda frustración. ¿Pero cuando me he dado yo por vencida si perseverante es mi segundo apellido?
Quizás si lo clásico no funciona lo haga algo más moderno. Así que me meto en Instagram a ver si lo encuentro, pero tampoco. ¡¡¡claro!!! ¿Igual Facebook que es mas de abuelillos es el lugar? Pues no.
Me estoy empezando a desquiciar de verdad. Ni Luis Roldán costó tanto en ser encontrado.
Y ya a la desesperada lo busco en Tinder y ¡¡¡ toma ya!!! Casi me caigo muerta, esta petado de Santa Claus. ¿Y ahora cual es el verdadero? Después de dos horas viendo barbas blancas me decido por una.
Voy derecha al grano porque no estoy para perder el tiempo y es evidente que ya se su nombre.
– ¿De dónde eres?
– De Córdoba- me contesta.
– ¡¡¡Madre mía con esas barbas en el verano te tienes que achicharrar!!! Toma gosthing que me acaba de hacer el hombre de las nieves. Jolín que sensible está la peña ¿no?
Sigo un rato más en la búsqueda y dedico darme un descansito para ir a comer. Después de una buena siesta continuo, pero veo que esto es misión imposible así que ya un poco a la desesperada entro en Google y le pregunto dónde puedo encontrar al hombre de mis sueños.
En Laponia, me contesta. ¿no me digas chato? Menos mal que me lo has aclarado porque si no hubiera pensado que en la República Dominicana. En fin… igual es que la pregunta no está bien formulada. ¿Cómo me puedo poner en contacto con Santa Claus?
- Por medio de una carta entregada al grupo de elfos que lo acompañan y que podrás encontrar en cualquier centro comercial de tu zona.
Ya está, me bajo del trineo y de esta idea absurda de pegarme una escapadita. Pero ya que me he tomado tantas molestias por lo menos voy a dejar escrita mi carta a Santa Claus y como me ha recomendado Google la llevaré a algún centro comercial cualquier día de estos.
Querido mío. Me he decidido por el método tradicional después de invertir más tiempo en buscarte que en lo que invertí en preparar mi boda, y como cuando yo iba al insti , el esfuerzo también puntúa para la nota final.
Podría decirte que soy una buena chica, pero a estas alturas de la vida, mi madre es la única que sigue creyendo que eso es así. Tengo mis cosillas, como todo el mundo, pero bueno creo que tengo un pase. Por eso este año no voy a pedir muchas cosas, que la edad me ha enseñado que la avaricia rompe el saco, por eso con una me conformo.
Quiero que pases a recogerme el día de Noche Buena, me montes en tu trineo y me lleves a dar una vuelta por el mundo. ¿Fácil no? y te prometo que si me lo concedes q no vuelvo a pedirte nada nunca más, a no ser que viajar en mi compañía te guste tanto que decidas incluirme en nómina algún año más. Yo no lo descarto porque como dice una amiga mía, todos los que pasan una noche conmigo vuelven.
Me he fijado que llevas el maletero del trineo lleno de paquetes y como no veo que lleves placa con la tara permitida no añadiré más peso y viajaré con lo puesto. He hablado con Willy Fog y tengo todas las vacunas necesarias para dar la vuelta al mundo puestas.
Por la hora de devolverme a casa no te preocupes, la edad de La Cenicienta ya se me pasó hace mucho y ahora ya puedo volver al amanecer sin que me echen de menos. No soy una influencer así que nuestra aventura será nuestro secreto. Iré cenada de casa para no darte por saco a medianoche con el que tengo hambre y por supuesto nada de decirte: ¿falta mucho para llegar? Ya he pasado por la tienda de deportes y me he hecho con ropa térmica para cuando sobrevolemos el polo norte y un bañador para la zona más cálida del planeta. Ahhh y por supuesto no me tengas en cuenta lo de mi nueva cuenta en Tinder para dar contigo, tengo toda la noche para explicártelo.
Y poco más que añadir. Tienes cara de buena persona, de esas que tienen conciencia y supongo que no concederme mi deseo haría que no pudieras dormir por las noches y como menopaúsica que soy te aviso de que pasar las noches en vela es una putada de las gordas, por no decir que, aunque no me considero mala persona, no me costaría nada abrir una cuenda en Twiter poniendo en duda tu existencia. ¡¡¡Ahí te lo dejo chato!!!
Confío en que tomaras la decisión adecuada sin presión, por supuesto, y viajare al fin del mundo en un par de noches.
Atentamente: Mi plunita de colores.
Cuando entrego la carta cruzo los dedos para que mi deseo se cumpla y vuelvo a mi vida que la he tenido un poco abandonada con esto de la búsqueda de mi sueño.
Bueno la gran noche ya está aquí, pero de él no se nada, debo ser realista, otro que me hace gosting. El año que viene pido que me lleven en camello, aunque lo de estar toda la noche subiendo y bajando escaleras no me apetece nada, aunque ahora que lo pienso ¿a sus majestades no les ayudan los bomberos? Ummmm , pues como este no aparezca esta noche aún estoy a tiempo de escribir una carta a los Reyes Magos.
Después de que todos se hayan ido a su casa y me hayan dejado la mía como si fuera un parque infantil mi marido me anima a que lo acompañe a la cama. Quita. quita, que este lo que quiere es cantarle un villancico a mi plumita como regalo de Navidad.
Me siento en el sofá disfrutando del silencio y me dejo hipnotizar por las luces parpadeantes del árbol hasta que caigo en un profundo sueño.
¡¡¡¡Mecaguen todo lo que se menea se da media vuelta y se mea!!! He amanecido en el sofá. Seguro que cuando me vaya a levantar me va a crujir hasta la plumita, así que lo hago poco a poco y con cuidado, pero me meo tanto que me hago la valiente y subo las escaleras de dos en dos, me fijo en que al cruzarme con uno de mis hijos mientras corro mi media maratón me mira un poco raro, pero en un adolescente es casi como un halago, porque lo raro ya es que te miren… Me siento en el baño y ¡¡¡madre mía que gustito con lo que me meaba!!! Mientras disfruto del momento voy a agarrar mis bragas para subírmelas y veo que lo que tengo entre las manos es un bañador ¿perdonaaaaaaa?
Se me corta el pis de repente ¿Y si, y si…? Me miro en el espejo y llevo puesta la ropa que compre en la tienda de deportes y el pelo todo alborotado y en las cejas aún queda algún copo de nieve pegado y de las suelas de las botas se escapa algún granito de arena caribeña. Cierro los ojos un segundo y lo vivido vuelve a mi mente.
A la hora de la comida decido, ante el asombro de mi familia, proponer un brindis.
Levantemos la copa porque nunca perdamos la inocencia, llenemos nuestra imaginación de sueños y podamos cumplirlos.
Mi plumita de colores os desea Feliz Navidad




