Sabor a mi

Sabor a mi

Este año voy a celebrar San Valentín con una cena, ¿Romántica? Habréis supuesto inmediatamente y la verdad es que no se, porque hace tantos años que no lo celebro…

Por si acaso estoy en una vinoteca eligiendo una botellita de un vino rico para poder brindar, porque volver a ser parte de este día ya es motivo de celebración en si mismo.

Ya estoy escuchándoos con las chorradas esas: el amor está en uno mismo, no necesitas a nadie, contigo es suficiente… que sí, que sí, pero dos mejor que uno.

Ahora que me fijo, esto del regustillo del amor es como el que te deja un sorbo de vino. Los hay dulces o semidulces que son aquellos tibios desde el principio hasta el final y que siempre te dejan un buen sabor en boca. Las crianzas se crearon prometiendo ser los confortables, los que dejan sabor a barrica y fruta, pero claro todo dependerá de la calidad y el origen de la madera. Los grandes reservas fueron pensados para los que nacieron con una flor en el culo y aún les dura el regusto del primer trago y tienen botella para rato. Los vinos del año son esos que chica, ni fu ni fa, y para, ¿qué gastar energía en recordar ni como aparecieron en nuestro mueble bar? Y para los que vamos dando tumbos por el mundo de los taninos y las catas de vinos, están los excedentes que no sirven ni para ser embotellados.

Lo que si que ha evolucionado son los nombres de los vinos: Gran Cerdo, El Hombre Bala, Envidia Cochina, El Perro Verde, Mosquita Muerta, Blanco y en Botella, La Locomotora, Mala vida, Con un Par de Tacones, De Fruta Madre…  con los nombres que voy leyendo podría escribir la historia de mi vida, pero eso os lo cuento otro día que hoy esta el trafico fatal y no quiero llegar tarde.

Al final me he decidido por una botella de crianza con declaración de intenciones incluida: SABOR A MI.

Mientras espero a un taxi, no puedo evitar escuchar a unas chicas que están a mi lado. La una le cuenta a la otra:

-No se tía, no entiendo nada, al principio todo era maravilloso, me venía a buscar para ir al cine, hemos quedado a cenar cada sábado durante varios meses e incluso estábamos planeando una escapada de finde, pero cuando le pregunté ¿que éramos? no volví a saber de él.

Joder, justo en se momento llega mi taxi y me quedo sin saber cómo acaba la historia, aunque creo que está bastante claro ¿no? pero igual que no he podido evitar escuchar, tampoco puedo evitar decirle: ¡¡¡ querida…no crees que  eres mucha legía para tan poca ropa de color!!!

Mientras me dirijo a casa de mi Romeo no dejo de pensar en lo que acabo de escuchar y no sé si lo más lógico sería volverme por donde he venido y disfrutar de darme un homenaje con sabor a mí. Pero si me vuelvo ¿cómo voy a contaros como ha acabado mi día de san Valentín?

Igual es que ahora para esto de las cosas del amor preferimos poner encima de la mesa un buen brik de Don Simón y dejamos la botella de vidrio para las grandes ocasiones y quizás, los mas precavidos, ya que están en el super aprovechan para echar una ojeada a las estanterías a ver si encuentran algo para rellenar el botiquín del amor que después de la ultima experiencia se ha quedado bajo mínimos.

¿Os apetece que nos imaginemos que es lo que comprarían? Estoy en un atasco y esto va para largo.

Supongo que lo primero que habrán metido en el carro será un cazamariposas, no vaya a ser que esa chica que tanto te gusta se les vaya metiendo poco a poco en el estómago en forma de larva y por ningún motivo ni bajo ningún concepto, repito bajo ningún concepto puede llegar a batir las alas, no vaya a ser que sobrepoblemos el planeta.

Has dejado junto a las llaves la tarjeta de un cerrajero veinticuatro horas y un paquete de pilas nuevas para el mando de la persiana metálica que recubre tu corazón y que has cerrado a cal y canto. Llevas probando que está bien cerrada y anclada todas las mañanas desde que os conocisteis no vaya a ser que se quede un poco abierta y se te vaya a colar una mariposa de las que no has conseguido cazar.

Me imagino que meterás también un chubasquero para las emociones, las sonrisas tontorronas y que las ganas de verla o de llamarla te resbalen, no vaya a ser que se te mojen los cuellos de la camisa y te vayas a resfriar y este año los catarros vienen con mucha tos.

Un rollo de esparadrapo tampoco estaría mal para que no te salgan  por la boca cosas como: me gustas, que agusto he estado, me encantaría volver a verte. ¡¡¡ Pues no!!! Mejor te las tragas y a ver si con un poco de suerte se te atasca el tránsito intestinal y te tienen que poner una lavativa en el box número cinco de urgencias.

Si yo estuviera en tu lugar  no me olvidaría de inventarme una vida super ocupada para ser tú el que decida cuanto tiempo le dedicas a ella, no vaya a ser que ahora las tardes de domingo tirado en el sofa aburrido perdido tengas que sustituirlas con una buena cervecita en una terracita, unas risas y la chica perfecta enfrente tuya  y te vaya a dar una insolación de lo agusto que estas con el sol que ilumina tus días y el lunes vuelvas al trabajo con una sonrisa en la boca y el lunes te parezca menos lunes lunero. ¡¡¡ Di que sí cariño!!!

Por favor que no se te olvide una crema para el sarpullido no sea que la chatina vaya un día y te confiese que le gustas y te dé un brote de urticaria que te deje el cuerpo como los lunares de un traje de flamenca.

Tampoco puede faltar un repelente de mosquitos por si una tarde de cine se te acerca al oído y te dice que esta empezando a sentir algo por ti, y aunque te echen de la sala por alborotar lo que esta claro es que la debes hacer callar.

Si alguno de tus amigos te pregunta ya sabes lo que debes contestar supongo que en ese kit también te vendrá la respuesta que prefiero no imaginármela porque se me esta hinchando la yugular de una manera que el que va a necesitar un kit de primeros auxilios vas a ser tu.

En fin…lo que me queda claro es que, a ti, machote, lo que te va es el garrafón y las buenas resacas, la sacarina al azúcar y lo light frente a lo auténtico. Si te descuidas eres un vegetariano del amor.

Si me permites un consejo: sigue así que vas de puta madre. Te augurio una relación larga y llena de momentos maravillosos, porque dudo que ella no quiera vivir al lado de un hombre entregado al amor como tú, romántico y detallista. Lo dicho ¡¡¡ larga vida a la nueva forma de amar!!!

Bueno pues ya he llegado a mi destino. Iba tan absorta en mis pensamientos que ya no se ni que hago aquí con una botella de vino en la mano. ¡¡¡ Ahhh sí!!! tengo una cita, perdoón tengo una cena porque no vaya a ser que cuando entre en el salón con esa actitud me espere un cazamariposas.

Mientras subo en el ascensor voy pensando en el brindis de mi día de Cupido:

Si quieres tener sabor a mi te aviso que ya puedes tirar el kit de primeros auxilios a tomar por culo, ponerte los huevos en su sitio y venir a buscarme liderando un ejército, porque si no, tendrás una botella que sabrá a mi pero yo ya me habré olvidado de ti.

¡¡¡Feliz San Valentín!!!:

 

POR LA CALLE DEL OLVIDO

POR LA CALLE DEL OLVIDO

Esa calle está llena de millones de farolas que se encienden por la noche, que cuidan nuestros pasos incluso a veces nuestro sueños y que al caminar por ella buscamos la nuestra, la que un día fue la luz que iluminó nuestra mirada, la que le dio sentido a nuestro caminar y con la que pensamos que sin ella viviríamos en una oscuridad eterna y aterradora y ahora de vez en cundo nos gusta deambular por esa calle llena de recuerdos que aunque el sol la apague con su resplandor,  en nuestro corazón permanecen como una luciérnaga escondida entre los matorrales.

Porque hay personas que nunca podremos borrar de nuestra piel, como si se hubieran tatuado en ella. Otras sin embargo solo han sido calcamonías, por eso solo lucen como farolillos de feria.

La intensidad de esas farolas no es la misma para aquellos que ya no están a nuestro lado, pero al deambular por esa calle el voltaje con el que se iluminan no entiende de voltios sino de emociones, esas que brotan de lo más hondo de nuestro ser cuando revivimos esa caricia, ese abrazo, ese te quiero o ese no sabría vivir sin ti.

Por la calle del olvido vaga lo que un día fuimos y ya no volveremos a ser, lo que un día tuvimos y no volveremos a tener, lo que ahora anhelamos y no queremos dejar ir.

 Que triste ¿no? A veces me pregunto para que la vida nos pone a personas delante que al final tendremos que apartar de nuestro lado, ¿no sería mejor pasarlas al otro carril para que podamos seguir con nuestro camino? ¿o es que nuestro camino es ir tropezando con baches que luego tendremos que embrear para poder volver a recorrer la misma carretera?

 ¿Después de tanto ya no queda nada? ¿No se supone que los seres humanos estamos dotados de memoria? ¿Qué pasa que ahora ya no funciona, se le ha acabado las pilas, o es que, si olvidamos duele menos, o es la única manera de continuar con nuestra vida…?

Realmente, aunque nuestras sombras vaguen, el olvido no llega nunca, aquellas personas que se tatuaron en tu piel no se pueden borrar porque todos dejamos huellas en todos solo que algunas se convierten en fósiles y otras la lluvia las hace desaparecer, pero sea como sea todos fuimos el sueño de alguien, aunque ahora al despertar ya no nos acordemos de lo que hemos soñado.