Litros de alcohol ruedan por mis venas mujer, no tengo problemas de alcohol, a mi lo que me pasa es que estoy loco por privar.
¡¡¡Pues todo pa ti chati!!! Porque ayer use tu método y hoy estoy haciendo una versión libre del: HOY NO ME PUEDO LEVANTAR, EL FIN DE SEMANA ME SENTO GENIAL… de Mecano.
¡¡¡Que no!!! que a mi edad ya no estamos para beber y beber como si estuviéramos de botellón, que no, que todo lo que salga del agua y el café matutino ya nos sienta mal. Y nosotros, dale que dale con que los cincuenta de ahora son los treinta de antes. ¡¡¡Qué coño, que ya no!!!
Si es que ahora quedas con tus amigas a media tarde y tienes que mirar el reloj porque depende de que hora sea tomarte una Coca-cola significa contar ovejitas hasta las tres de la mañana porque las puñeteras están de cafeína hasta las trancas y en lo que menos piensan es en que tú duermas.
Por supuesto los cafés a partir de las doce del mediodía ya deben ser sin cafeína, que si no te la juegas como en una ruleta rusa y no la queremos liar y hablando de liar…
El otro día estuve en la consulta del médico y entre otras cosas me recomendó beber dos litros al día. Le miré y pensé en decirle que si yo tuviera la vejiga despreocupada como la suya estaría encantada de seguir su recomendación pero que a mi edad mejor si me recetaba un orinal portátil porque mi cuerpo iba a decidir expulsar el excedente en cualquier momento y estoy segura que en el menos oportuno: léase cuando esté desnuda en el probador de una tienda ,cuando acabe de colocar el último producto de la compra mensual en la caja del súper o cuando los protagonistas de la novela turca del momento decidan después de 720 capítulos por fin darse su primer beso.
¡¡¡ Que no amigos que tanto líquido en nuestro cuerpo no cabe!!! Si somos un setenta por cierto de agua y seguimos metiendo más …al final tendremos que abrir las compuertas de la presa para evitar inundarnos ¿no?
Pero volvamos a los dos litros, pero realmente… ¿dos litros de qué? Juraría que el médico no me lo especificó, así que ayer cuando salí de cena con mis amigos decidí empezar a hacer caso a las recomendaciones del doctor que estoy en una edad en la que debo cuidarme.
En cuanto terminé la cena me puse las gafas, saqué la calculadora sintiéndome como una azafata del 1,2,3 y empecé a sacar cuentas:
3 copas de vino a 75 ml cada una dan un total de 225 ml.
2 cañas antes de sentarme en la mesa a 330 ml cada una son 660 ml.
Esta claro que debo seguir porque el total de lo que llevo hasta ahora no da ni para un litro, pero me felicito por ir por el buen camino, así que después del café me pido un par de chupitos para por lo menos llegar a la mitad de la recomendación médica.
Como buena amante de las bebidas digestivas que te hacen sentir ligera y bien hidratada decidí pedirme un gin-tonic de esos rositas tan monos que tan bien me iban a sentar. Pero el color marrón también es uno de mis favoritos así que varios rones con cola cayeron durante la noche.
Pero como ya sabemos que si bailas sudas y si sudas te deshidratas pues me tuve que pedir algún chupito más para poder compensar y cuando me puse a hacer cuentas y vi que había cumplido con el objetivo de llevar una vida saludable me sentí muy muy orgullosa de mis misma, porque la fuerza de voluntad nunca ha sido uno de mis fuertes, así que me pedí una cañita fresquita para celebrarme a mí misma.
¡¡¡Ole por mi y mi plumita de colores!!! Si es que ni yo misma se el potencial que puedo llegar a tener.
Lo que no consigo entender porque me duele tanto la cabeza hoy, hasta que lo comento con una amiga y ella que se lía menos que yo me aclara que quizás lo que el medico me dijo es que los dos litros fueran de agua y no de alcohol y entonces me di cuenta de que me había hecho un poco de lio con el liquido que tenia que ingerir. ¿Pero sabéis que os digo? Que hoy sigo siendo una mujer madura, responsable, con un resacon en las vegas que lo flipas…. y bien hidratada…a mi manera.




